UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS

ACUERDOS

DE ABRAHAM

El segundo mandato de Donald Trump al frente del gobierno de los Estados Unidos de América Haz click para ver más

Un análisis sintético de continuidades y giros entre la primera administración y la actual, desde el estilo de gobierno hasta las prioridades de política pública. Haz click para ver más

Un repaso claro y actualizado al equipo que acompaña a Trump en su segundo mandato—quiénes son, qué carteras ocupan y cómo orientan la agenda presidencial. Haz click para ver más

Claves para entender la mezcla de presión económica y contactos de alto nivel que define la estrategia de Trump 2.0 frente a Pekín. Haz click para ver más

Cómo encaja Venezuela en la doctrina de presión selectiva de Washington y qué implicaciones tiene para la región. Haz click para ver más

Marco de lectura sobre la gestión de Moscú y Pyongyang entre coerción, disuasión y cálculos de gran potencia. Haz click para ver más

La Organización del Tratado del Atlántico Norte y AUKUS. Haz click para ver más

Los Acuerdos de Abraham, firmados el 15 de septiembre de 2020 en la Casa Blanca durante el primer mandato del presidente Donald Trump, representan uno de los hitos diplomáticos más significativos de la política exterior estadounidense en Oriente Medio en las últimas décadas. Estos acuerdos establecieron la normalización de relaciones diplomáticas entre Israel y varios Estados árabes, comenzando con los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Bahréin, y expandiéndose posteriormente a Marruecos y Sudán. A cinco años de su firma y en el contexto del segundo mandato de Trump (2025-presente), los Acuerdos de Abraham continúan siendo un eje central de la estrategia estadounidense en la región, con intentos activos de expandirlos a Arabia Saudita, Siria, Líbano e incluso Irán.

ACUERDO ISRAEL-BAHREIN

Baréin anunció la normalización de relaciones con Israel en los días previos a la firma del 15 de septiembre de 2020, sumándose al acto celebrado en la Casa Blanca junto a EAU. El acuerdo bilateral prevé relaciones diplomáticas plenas, apertura de embajadas, cooperación económica y de seguridad, y conectividad aérea. No obstante, su impacto económico ha sido reducido: el comercio bilateral acumulado 2021–2024 ascendió a 50,4 millones de dólares, con un déficit para Israel de 20,7 millones. Analistas atribuyen estos volúmenes modestos a desajustes estructurales —escasa complementariedad comercial— y a sensibilidades políticas internas en Baréin, donde se han registrado protestas contra los Acuerdos.

 

ACUERDO ISRAEL-MARRUECOS

Marruecos normalizó relaciones con Israel el 10 de diciembre de 2020 mediante una declaración conjunta vinculada al reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, principal incentivo para Rabat y giro notable en la política de Washington. En el plano económico, el comercio bilateral 2021–2024 sumó 575,9 M$, con un déficit acumulado israelí de 6,6 M$; en julio de 2025 creció un 32 % interanual (8,7 M$ mensuales) y alcanzó 71 M$ en los primeros siete meses del año (+7 % anual). La normalización se ha visto reforzada por vuelos directos (Tel Aviv–Casablanca/Marrakech) y un aumento del turismo israelí, así como por la ratificación en mayo de 2025 de un acuerdo de transporte marítimo (firmado en 2023) y la participación conjunta de las FDI y las FAR marroquíes en el ejercicio African Lion 2025.

ACUERDO ISRAEL-EMIRATOS ÁRABES

EAU normalizó relaciones con Israel el 13 de agosto de 2020 (acuerdo firmado el 15 de septiembre de 2020) a cambio de suspender la anexión parcial de Cisjordania. El pacto abrió embajadas y cooperación en comercio, tecnología, energía, salud, seguridad, turismo y aviación. En mayo de 2022 ambos firmaron el CEPA, primer TLC Israel–mundo árabe, que elimina el 96 % de aranceles y aspira a 10.000 M$ anuales en cinco años. El comercio bilateral pasó de ~200 M$ (2020) a >3.000 M$ (2024) y sumó ~11.500 M$ (2021–H1 2025), aunque Israel acumuló un déficit de >2.190 M$ (2021–2024). EAU ha sido el mayor beneficiario económico (inversiones en tech, renovables y participaciones soberanas en sectores israelíes), con >500 empresas israelíes operando en el país. Entre 2020 y ene-2023, ~450.000 israelíes visitaron EAU, muy por encima del flujo turístico emiratí hacia Israel.

INCORPORACIÓN DE SUDÁN

Sudán anunció en octubre de 2020 su intención de normalizar relaciones con Israel, firmando la Declaración de los Acuerdos de Abraham en enero de 2021. A cambio, Estados Unidos retiró a Sudán de su lista de Estados patrocinadores del terrorismo y facilitó acceso a apoyo financiero internacional. Sin embargo, el golpe militar sudanés de 2021 y la subsiguiente guerra civil que estalló en 2023 han paralizado la implementación del acuerdo bilateral, que permanece sin ratificar y sin efectos prácticos hasta octubre de 2025.

Los Acuerdos dependen críticamente del liderazgo estadounidense sostenido. La administración Trump invirtió capital político masivo y ofreció incentivos significativos para lograr las normalizaciones iniciales. Mantener y expandir los Acuerdos requiere diplomacia estadounidense continua, mediación en disputas, coordinación de seguridad y potencialmente garantías de defensa. Cambios en prioridades estadounidenses o fatiga diplomática podrían debilitar el momentum.

El enviado especial Steve Witkoff sugirió en junio de 2025 que los Acuerdos podrían expandirse e incluir otros países, mencionando a Arabia Saudí, Siria, Líbano o Irán; además de otros como Libia, Azerbaiyán y Armenia, aunque los dos últimos ya mantienen relaciones diplomáticas con Israel. Azerbaiyán ha contactado a Kazajistán para evaluar interés en una expansión más amplia. Indonesia, el país musulmán más poblado del mundo, también ha sido mencionado como objetivo de largo plazo, con potencial para cooperación en agricultura, gestión hídrica, medicina, tecnología y ciberseguridad.

ARABIA SAUDÍ

Arabia Saudí es el “premio gordo” de cualquier ampliación de los Acuerdos de Abraham: su normalización con Israel transformaría la geopolítica regional y otorgaría legitimidad ante la opinión pública árabe-musulmana. Washington —bajo Biden y Trump— ha priorizado este objetivo mediante negociaciones que incluyen un posible pacto de defensa, cooperación militar-de inteligencia y apoyo al programa nuclear civil saudí. Riad, sin embargo, condiciona el acuerdo a concesiones israelíes tangibles hacia los palestinos, especialmente un camino creíble hacia el Estado propio. Persisten obstáculos: la complejidad política interna saudí, el escepticismo público acrecentado por la guerra de Gaza y el riesgo para el liderazgo regional del reino, junto al rechazo explícito de Netanyahu a la estadidad palestina, que mantiene inciertas las perspectivas inmediatas. Aun así, el alto el fuego en Gaza y un renovado énfasis de Trump en la solución de dos Estados podrían abrir una ventana; como gesto inédito, una delegación israelí asistió a la 26ª Asamblea General de la OMT en Arabia Saudí celebrada del 7 al 11 de noviembre de 2025.

SIRIA

Tras la caída de Bashar al-Assad en diciembre de 2024, el nuevo dirigente sirio, Ahmed al-Sharaa (antes Abu Mohammed al-Julani), manifestó su disposición a explorar contactos diplomáticos con Israel. Tras un encuentro con Donald Trump en mayo de 2025, se abrieron conversaciones preliminares para una posible normalización y, en julio, se reportaron “diálogos directos” entre Israel y Siria con mediación estadounidense. No obstante, en agosto de 2025 al-Sharaa descartó la adhesión de Siria a los Acuerdos de Abraham, alegando la especificidad del contencioso sirio-israelí. Entre los principales obstáculos figuran la disputa por los Altos del Golán, las incursiones militares israelíes en territorio sirio, la base de apoyo yihadista del propio al-Sharaa contraria a un acuerdo y la necesidad de afianzar el control interno sobre milicias kurdas, alauitas y drusas. Diversos análisis apuntan, además, a que Damasco podría coordinar el calendario de cualquier movimiento con Arabia Saudí, siguiendo su liderazgo regional.

LÍBANO

Trump ha mencionado a Líbano como «prospecto» para los Acuerdos en el mismo contexto que Siria. La lógica estratégica estadounidense considera que separar a Líbano del eje iraní (particularmente de Hezbollah) representaría una victoria significativa. Sin embargo, la profunda división sectaria libanesa, el poder político y militar de Hezbollah, y la crisis política y económica prolongada del país hacen que la normalización con Israel sea extremadamente improbable en el corto plazo.

IRÁN

En la especulación más audaz, Trump sugirió en conferencia de prensa del 29 de septiembre de 2025 junto al Primer Ministro Netanyahu que «quizás incluso Irán pueda unirse» a los Acuerdos, afirmando «creo que estarán abiertos a ello… podrían ser miembros». La mayoría de observadores consideran esta posibilidad como remota dada la enemistad profunda y la reciente guerra proxy entre Israel e Irán. Un resultado más plausible es que una coalición expandida de Acuerdos de Abraham (Israel más Estados del Golfo) aísle diplomática y estratégicamente a Teherán.

RESUMEN ANALÍTICO

★★★★★

Desde la perspectiva estadounidense, los Acuerdos de Abraham representan un logro diplomático significativo que ha reconfigurado la arquitectura de seguridad de Oriente Medio, creado nuevas oportunidades económicas y fortalecido la coalición anti-iraní. Han demostrado que Estados Unidos retiene capacidad única de mediación regional que ninguna otra potencia puede replicar. La expansión potencial a Arabia Saudita consolidaría estos logros y marcaría un hito histórico de reconciliación árabe-israelí.

Sin embargo, los Acuerdos también ilustran las limitaciones de enfoques que eluden conflictos fundamentales. La cuestión palestina permanece sin resolver, y la ausencia de progreso tangible hacia la autodeterminación palestina continúa alimentando resentimiento, radicalización y violencia. Los movimientos nacionalistas palestinos no han capitulado ante la adversidad diplomática, como evidenció trágicamente el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023.

El futuro de los Acuerdos de Abraham dependerá, en última instancia, de si pueden evolucionar de acuerdos de normalización bilateral hacia un marco regional inclusivo que aborde genuinamente las aspiraciones palestinas de dignidad, seguridad y soberanía. 

SI TIENE ALGUNA CONSULTA, NO DUDE EN CONTACTAR CON NOSOTROS

2 + 10 =

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies